Las estimaciones que realiza la AMAI respecto del NSE se llevan a cabo tomando como unidad de análisis a los hogares, no a las personas, y la definición de este concepto está fundamentada en las capacidades y necesidades satisfechas del hogar, por lo que el NSE resultante lo comparten todos los miembros que lo habitan. De esta manera, si bien se puede calcular la distribución de la población por nivel socioeconómico por edad, es importante recordar que esta medición está referida al comportamiento dentro del hogar.